CLASE  DOMINICAL ROSACRUZ

 

 

CAPÍTULO VI

 

 CLASES PARA EL MES SOLAR DE TAURUS

 

 

 

COMPRENDIDO ENTRE EL 21 DE ABRIL Y EL 21 DE MAYO, INCLUSIVE.

 

La palabra básica del mes es ARMONÍA. La armonía básica de Taurus y su regente Venus, se manifiesta como poder de ATRACCIÓN, que reúne las substancias y materias en forma bella. Y la COHESIÓN, que es una manifestación de la atracción que retiene juntas las formas para darles ESTABILIDAD.

 

Primer Domingo

 

CLASE SOBRE EL COSMOS

 

Palabra-clave: ATRACCIÓN

 

Vamos ahora a estudiar otra familia de Ángeles Estelares que se denomina signo de Taurus. Su símbolo se hace en esta forma:            El mensajero que Dios nos envía desde Taurus es el planeta Venus, el más dulce y hermoso de todos los planetas. Puede verse en las tardes cuando el Sol se está poniendo y, a veces, en las mañanas antes de que salga el Sol, porque nunca se aleja mucho del Sol. Venus brilla con una luz tan suave y agradable que es muy fácil reconocerlo. Cuando vean este símbolo:                  

recuerden que se trata del hermoso planeta Venus. El mensaje que Venus nos trae es admirablemente bello: "Niñitos, amaos los unos a los otros".

¿No es este acaso, un lindísimo mensaje?.

 

Ustedes recordarán que cada pensamiento que tenemos, origina un sonido en el mundo de Dios y que los Ángeles Estelares dan origen con sus pensamientos a una música muy linda. ¿Recuerdan qué es lo que ocurriría si estos Elevados Seres pudieran tener pensamientos malos? Los grandes mundos que vemos como lejanas estrellas, saldrían de su lugar; ¿no es cierto? Chocarían uno contra otro y todo el maravilloso Universo de Dios, se rompería y se sacudiría impetuosamente.

 

¿A qué atribuyen el hecho de que un mal pensamiento pueda causar un daño tan espantoso como éste? Yo se lo voy a enseñar. Todos los mensajeros de Dios, los Planetas, se están moviendo, cada uno por un círculo trazado especialmente para él, alrededor del Sol. Ahora bien, tiene que haber algo para mantenerlos en su lugar y evitar que se desprendan súbitamente y se mezclen con otros planetas o con otros soles, porque el Universo de Dios está lleno de soles y de planetas que dan vueltas a su alrededor. ¿Qué creen ustedes qué es ese "algo" que mantiene al Universo unido? ¿Puede alguno adivinarlo? Por cierto que es el AMOR; ninguna otra cosa tiene tanta fuerza para poder hacerlo. Nadie puede amar y tener un pensamiento malo al mismo tiempo. ¿No es verdad? Por eso si alguno de los Ángeles Estelares pudiera tener un pensamiento malo (lo que no podemos imaginarmos que sucederá), tendrá que dejar de amar para hacerlo y en el instante en que ellos dejaran de amar no habría nada que pudiera mantener a los planetas en sus lugares y serían lanzados lejos, cayendo, dando vueltas y estallando por los cielos.

 

Los grandes Ángeles Estelares de Taurus están tratando de hacernos comprender ésto y de enseñarnos a vivir unidos y felices. Dios quiere que sepamos que la única forma de conseguirlo es el AMOR y por eso nos ha enviado al hermoso Planeta Venus a susurrar siempre a nuestros corazones: "Niñitos amaos los unos a los otros".

 

CLASE SOBRE LA BIBLIA

 

Palabra-clave: ATRACCIÓN.

 

EL ESPÍRITU DE CRISTO Y JEHOVA EL ESPÍRITU SANTO

 

Desde hace muchos Domingos, hemos estado tratando la venida a la Tierra del Espíritu Cristo desde el Sol, lo que ocurrió hace cerca de dos mil años. Les parecerá a ustedes un tiempo muy largo; pero realmente no lo es, si pensamos que la Tierra tiene muchísimos años más de 2.000, porque su edad es de millones y millones de años. La gente vivía en la Tierra muchísimos años antes de que el amoroso Cristo viniera a ayudarla. ¿Saben ustedes quién era el Gran Maestro que ellos tenían, antes de que viniera Cristo-Jesús? Todos vosotros habéis escuchado seguramente su nombre. La gente de aquel entonces lo llamaba el Señor Dios Jehová, nosotros lo designamos hoy, por Jehová, el Espíritu Santo.

 

Jehová fué un Gran Espíritu que durante millones de años estuvo ayudando a la Humanidad a progresar; pero él enseñaba a los hombres de una manera muy diferente de la que Cristo-Jesús nos enseña hoy en día. Voy  a tratar de demostrarles la diferencia.

 

Mientras Jehová regía a los habitantes de la Tierra, ellos no se amaban los unos a los otros, como estamos tratando decididamente de hacerlo nosotros en la actualidad. Existía en aquel entonces un amor más egoísta, los padres querían a sus propios hijos, como los padres de hoy aman a los suyos; pero la mayoría de ellos no estimaban a los hijos de los demás. Amaban sólo a los miembros de su propia tribu o nación; muy a menudo odiaban a los miembros de las demás tribus. ¿Se dan cuenta de lo egoísta que era esta actitud? Sin embargo era lo mejor que podían hacer en ese entonces. Jehová, sabía muy bien que no podían ser dirigidos por el amor y, por eso, los rigió mediante la ley.

 

Los hombres, en aquel entonces, no podían comprender lo que era el amor desinteresado. Pero cuando venía un ciclón y arrasaba su trigo y su maiz, o cuando una terrile hambruna ocasionaba la muerte de muchos de ellos y mataba sus ovejas y su ganado, comprendían que habían sido malos y que Jehová los había castigado. Esta era la única forma en que se les podía enseñar a ser buenos.

 

Jehová les dió ciertas leyes, que les ordenó obedecer. Estas leyes son lo que nosotros conocemos por "Los Diez Mandamientos". Entre los cuales, como Uds. saben, están: "Honrar padre y madre; no matar; no robar; no levantar falsos testimonios, ni mentir", y otros que algún día aprenderemos.

 

Los Diez Mandamientos son leyes de Dios y debemos obedecerlos en su más mínima parte; pero existen dos sistemas para hacerlo.  Hay algunos niñitos que son buenos, porque tienen miedo que se les castigue si se portan mal y hay, en cambio, otros niñitos que son buenos simplemente porque quieren serlo. Ellos son felices siendo verdaderos, honrados, generosos y cariñosos. ¿No es esto mucho mejor? ¡Ciertamente que es incomparablemente mejor!

 

En la época en que ocurrió lo que les estoy relatando, la gente era buena porque temía ser mala. Estaba bajo la ley de Jehová. Pero desde la venida de Cristo, hace cerca de mil años, muchas personas están tratando de ser buenas porque quieren ser buenas, sin importarles lo que digan los demás. Esto se debe a que están sintiendo el maravilloso amor que Cristo les está mandando. El no nos fuerza a ser buenos, como Jehová lo hacía en aquel entonces, sino que simplemente nos ama con todo su Corazón. Y lo más maravilloso es que nosotros llegamos a ser más honrados y verdaderos, simplemente porque lo deseamos ser y no porque debamos serlo. Esto se lo debemos al amoroso Espíritu de Cristo.

 

Actualmente el Espíritu de Cristo y Jehová, el Espíritu Santo, están trabajando juntos para ayudarnos a embellecer nuestras vidas. Cristo es el Señor del Amor; pero desea que nosotros obedezcamos a Jehová el Dador de la Ley, por eso dijo: "Yo no vengo a destruir, sino a completar", significando con ello que los Diez Mandamientos dados por Jehová,  no debían ser destruidos, sino que se les debía prestar obediencia y que Él los complementaría.

 

Una de las cosas que les faltaba era el Amor y por eso se dictó un nuevo Mandamiento, que establece que debemos amarnos los unos a los otros.

 

Y esto, queridos niños, debemos hacerlo si queremos seguir los pasos de cristo.

 

PREGUNTAS:

 

         1.- ¿Cuántos años tiene la Tierra?

         2.- ¿Cuándo vino Cristo a la Tierra?

         3.- ¿Quién fué el Gran Maestro que ayudó a los hombres antes de

              que Cristo viniera?

         4.- ¿Qué sistema usaba Jehová para enseñarle a la gente?

         5.- ¿Qué es lo que Cristo enseñó?

         6.- ¿Debemos obedecer los Diez Mandamientos?

         7.- ¿Qué nuevo Mandamiento debemos obedecer?

 

MÁXIMA DE ORO: "Un nuevo mandamiento os doy, que os améis los unos a los otros"

 

CUENTO PARA LOS NIÑOS

 

Palabra-clave: ATRACCIÓN

 

TOM EL SERVICIAL

 

El cuento de hoy se refiere a un niñito, que se llamaba "Tom el Servicial". Era un muchachito muy chico para tener un nombre tan grande; pero tenía un corazón inmensamente bondadoso. Su verdadero nombre era Tomás; pero todos lo llamaban Tom y su padre le había agregado "el Servicial", porque había una razón para ello. ¿Podrían adivinar ustedes cuál era la razón? ¿No? Se la voy a decir yo.

 

Se sabía que Tom estaba siempre tratando de ayudar a alguien. Ya fuera a su madre, en la cocina, a su hermana, a poner la mesa, a su padre reparando el cerco o al hermanito enseñándole a andar. En cualquier parte que Tom estuviera, con toda seguridad, estaba tratando de servir y ser útil.

 

Un día vino un hombre a la casa de "Tom el servicial" trayendo un gran camión cargado de piedras, les dió la vuelta formando un montón y volvió a partir, para volver lueguito con el camión cargado de arena, que dejó en otra pila junto con algunos sacos de cemento.

 

Tom no podía adivinar para qué eran todos estos materiales y en cuanto sus padre volvió a casa se lo preguntó, él le constestó que eran para construir una muralla de piedra alrededor del jardín. Esto le gustó mucho a "Tom el Servicial" porque sabía que sería muy bonito ayudar a su padre a construir la muralla, y mientras más pensaba en ello, más ansioso estaba. Su padre le dijo que se se levantaba muy tampranito al día siguiente, podría ayudarle a trazar una línea sobre la cual se construiría la muralla.

¿Se levantaría temprano "Tom el Servicial" al día siguiente.

¡Indudablemente que sí! Se vistió y se puso los zapatos con tanta rapidez, que su madre le dijo que era como un verdadero despertador para levantarse temprano.

 

El papá le ordenó a "Tom el Servicial" que tomara un buen desayuno, porque tendrían que trabajar mucho, Tom se comió hasta las miguitas de las tostadas, porque no quería fracasar de ningún modo, cuando tanto dependía de él. Se estaba poniendo el sombrero y ya estaba listo para irse al jardín, cuando vino un mensajero a avisar que el abuelito estaba herido; su padre tuvo que salir de inmediato a ver qué es lo que le había ocurrido.

 

¡Pobre Tom el Servicial! Qué desilusionado estaba y que triste se sentía porque su buen abuelito, a quien quería tanto estaba sufriendo. Mucho le costó para contener las lágrimas; pero se dispuso a ser valiente como su padre, por eso, en vez de lamentarse, ya que con los lamentos no se consigue nada, se fué sólo al jardín.

 

Allí estaban las piedras formando un gran montón, parecían estar esperando convertirse en una muralla. Eran piedras redondas, con sus cantos lisos, tan amistosos que "Tom el Servicial" pensó que podría quedarse jugando con ellas un rato. Después de un momento, repentinamente, sintió un susurro; dejó de jugar y escuchó, hasta que pudo oír claramente que le decían: ¡Tom, construye la muralla! ¡Tom, construye la muralla! Era un susurro que venía desde su interior.

 

En seguida otra voz le susurró "No la hagas tú "Tom el Servicial", no la hagas tú". Pero él no le prestó atención a la segunda voz y empezó a amontonar las piedras en una muralla. Olvidó que se le había dicho que nunca se metiera en las cosas de su padre, cuando él no estuviera y se olvidó también que no sabía cómo se construyen las murallas, lo único que pensó es que tenía que hacerla.

 

¿Creen ustedes que fué capaz de construir la muralla? Trabajó con tanto esfuerzo como pudo; pero tan pronto como ponía las piedras una encima de la otra, éstas se volvían a caer.  No estaba muy contento por esto; pero siguió tratando de amontonar las piedras y éstas se volvían a caer una y otra vez. Por último, se sintió cansado, molesto y enojado, a tal punto que se desesperó. Entonces retó a las piedras y decidió desistir de su empeño.

 

¡Pero qué tremendo revoltijo había hecho en el jardín! Las piedras estaban esparcidas en todas direcciones, las flores destrozadas y las plantas destruídas.

 

Cuando el padre volvió a la casa, vió con mucha pena que Tom estaba muy avergonzado y cuando le dijo que si hacía esas cosas no podría seguir llamándolo "Tom el Servicial", Tom se sintió muy avergonzado y muy triste. Se propuso escuchar solamente las voces buenas en lo futuro. ¿Ven ustedes? El sabía que existen dos voces que les hablan a los niños y a los padres y a las mamás también, una es el señor Egoísmo y la otra es el señor Amor, que a todos los hace felices. Sabía que es muy bueno ser servicial para con los demás, pero sabía también que hay que obedecer a los padres.

 

Al día siguiente vió a su padre que hacía una mezcla de arena, cemento y agua que se llama mortero. Su padre esparció esta mezcla entre las piedras, mientras las iba apilando y ella evitaba que se cayeran de la muralla. De este modo, la muralla quedó construída.

 

"Oiga papá, el mortero es como el Amor, ¿no es cierto?, le dijo "Tom el Servicial", a su padre, "porque sirve para unir las cosas".

 

Segundo Domingo

 

CLASE DE FILOSOFÍA

 

Palabra-clave: BELLEZA

 

-¿Qué es lo que los Mensajeros de Dios nos están diciendo en este mes?

 

¡Niñitos, amaos los unos a los otros!

 

Hoy les voy a contar algo más, acerca de lo portentoso que es el Amor.

 

En la Biblia, el Libro Sagrado que nos habla de Dios, dice: "En los comienzos era el Verbo y el Verbo era con Dios". ¿Qué creen ustedes que ésto significa? "En los comienzos era el Verbo", ¿Se recuerdan ustedes que cuando Dios quiso construir su Gran Universo, primero pensó en él, e hizo un cuadro en su mente y todas las chispas de Vida, grandes y pequeñas, han estado ayudándole a construir ese hermoso cuadro desde entonces? Bueno, de aquí es de donde proviene el Amor.

 

Cuando Dios hubo hecho el cuadro en el pensamiento, pronunció una Palabra, y dicha Palabra "Verbo" era más portentosa que todos los sonidos que nosotros podemos imaginar, antes de que todas las rosas hayan florecido en nuestra Cruz, porque su Amor estaba dentro de esta palabra. Fué dicho "Verbo" el que despertó a todas las Chispas de Vida, que habían estado durmiento en Dios y las puso en movimiento. Esta palabra de amor está sonando todavía en el Universo y todos sus hijos están aprendiendo el modo de usarla, tratando de amarse cada vez con mayor fuerza, para que de este modo también ellos sepan cómo pronunciar una palabra tan maravillosa como aquella.

 

Y hay algo más acerca del Amor, que hace que todo se torne hermoso. Si ustedes miran las cosas en el mundo de Dios, se darán cuenta que todas son lindas: el cielo azul, las verdes colinas, las flores, el pasto, los árboles, las inmensas montañas, no hay duda que estas cosas son hermosísimas. Ahora, si miran realmente con atención, se darán cuenta que la cosa más simple de Dios tiene su belleza.

 

Tomen una maleza vieja y común que alguna persona haya arrancado de su jardín y obsérvenla atentamente, podrán darse cuenta de lo hermosa que es, y si ustedes toman un cristal de aumneto (de esos vidrios que hacen que las cosas se vean mucho más grandes de lo que son realmente) y miran un copito de nieve o una gota de agua o una de las celulitas de nuestro cuerpo, ya verán ustedes las lindas formas y encantadores colores que tienen. Esto se debe a que han sido hechas por el Amor de Dios y a que el Amor hace bellas todas las cosas.

 

Bueno, voy a pedirles que esta semana, tengan muy abiertos los ojos y observen todas las cosas bonitas que puedan encontrar para que me lo cuenten el próximo Domingo.

 

CLASE SOBRE LA BIBLIA

 

Palabra-clave: BELLEZA

 

LA PURIFICACIÓN DEL TEMPLO

 

El ultimo Domingo estudiamos algo de Jehová, el Gran Espíritu que rigió a los hombres antes de la venida de Cristo a la Tierrra, hace 2.000 años. En la época en que Cristo vino a la Tierra la gente era muy perversa y hacía muchas cosas malas. Llegaban al extremo de vender bueyes, ovejas y palomas en el Templo de Jerusalem, donde se oraba y adoraba a Dios. Ellos hacían sus ganancias vendiendo animales muertos. Cuando Cristo Jesús entró al Templo y vió lo que allí ocurría, les dijo: "Retirad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de mercaderes".

 

Esta historia encierra una verdedera lección para nosotros. Debemos recordar siempre que todas las historias que leemos en la Biblia, tienen un grandioso significado, y el motivo de nuestra venida a esta Escuela, todos los Domingos, es encontrar dicho significado. Veamos si somos talentosos hoy día y podemos encontrar el sentido oculto de esta historia de la purificación del Templo. Sabemos desde luego, que la gente no ha seguido matando animales para ir a venderlos a las Iglesias; pero todavía hacemos otras cosas que son tan malas como aquellas y acerca de dichas cosas nos habla esta historia.

 

Nuestro Templo es el cuerpo en que vivimos, debemos conservarlo limpio y santo sin profanarlo por ningún motivo. Si tenemos pensamientos de odio, envidia, celos o egoísmo, ellos se imprimirán, con el tiempo, en nuestros rostros y nos harán ser cada vez más feos; si en cambio tenemos pensamientos de amor, paz, armonía y bondad, nuestras caras serán cada vez más hermosas.

 

Empezamos a comprender, entonces, lo que esta historia de la purificación del Templo realmente significa. El cuerpo es el Templo donde el Espíritu, el verdadero Yo, realiza su trabajo. Si permitimos que entren en este Templo pensamietnos animales o ideas y sentimientos perversos y corrompidos, estamos haciendo de nuestro cuerpo un lugar de pecado, en vez de hacer de él un lugar santo, como el que el Espíritu debería tener por morada.

 

La Biblia nos dice que Cristo hizo una fusta de pequeños látigos y arrojó a los animales y a los codiciosos mercaderes fuera del Templo. En esto también hay un significado oculto, la fusta es el poder Espiritual de Cristo y los pequeños látigos son los nervios a través de los cuales fluye el poder espiritual. Cuando el portentoso poder espiritual de Cristo fluye hacia nuestro interior, arroja fuera las bestias de nuestra naturaleza inferior, los pensamientos animales, los sentimientos y deseos que son impropios para estar en el precioso Templo de Dios, nuestro cuerpo.

 

Cristo nos demuestra en esta historia, cómo debemos usar su poder espiritual para purificar nuestros cuerpos. Cuando así lo hagamos, una admirable luz brillará en nuestros cuerpos y las personas que nos rodean sabrán que tenemos un excelente carácter. No tiene importancia la forma de nuestra nariz, ni si tenemos el cabello liso u ondulado, ni si nuestra cara es vulgar, lo que realmente tiene importancia es si brilla o no en nuestros rostros el amor de Cristo, entonces todas las personas a nuestro alrededor verán que somos hermosos y seremos inmensamente felices.

 

PREGUNTAS:

 

         1.- ¿Qué estaban haciendo algunas personas cuando Cristo entró en

              el Templo de Jerusalem?

         2.- ¿Qué es lo que Cristo les dijo?

         3.- ¿ Tiene esta historia algún significado para nosotros?

         4.- ¿ Qué sucederá si tenemos pensamietnos de odio, envidia, celos

              o egoísmo?

         5.- ¿ Qué significa la fusta con los pequeños látigos?

         6.- ¿Qué nos sucede cuando usamos el poder espiritual de Cristo?

 

MÁXIMA DE ORO: "Dejad que vuestra luz brille ante los hombres, para que puedan ver nuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los Cielos".

 

CUENTO PARA LOS NIÑOS

 

Palabra-clave: BELLEZA

 

RAYITO DORADO Y PEDRITO ESPINAS

 

Siempre que vean un jardín lleno de hermosas flores, pueden estar casi seguros que allí existen hadas, porque a las hadas les gustan mucho las flores.

 

Rayito Dorado era el nombre del hada de los pensamientos, que vivía en un jardín con muchas flores y tenía un amigo que se llamaba Pedrito Espinas. Las hadas de los pensamientos siempre viven en dichas flores. Nadie puede ver a las hadas de los pensamientos a menos que tenga anteojos especiales para ver hadas y como éstos no se pueden comprar en ningún almacén de óptica, ni en ningún otro lugar, muy poca gente los posee. Pero yo les voy a enseñar a cerciorarse si en un pensamiento vive o no un hada.

 

Si al oler la flor sienten una dulce y delicada fragancia, pueden tener la seguridad de que un hada vive allí y mientras más les guste el delicado olor, más hermosa será el hada.

 

Rayito Dorado vivía en un pensamiento amarillo, que parecía de oro cuando el Sol brillaba encima de él. Había otros pensamientos que eran muy lindos; pero el pensamiento amarillo era el más hermoso de todos. Ustedes se pueden imaginar, entonces, que Rayito Dorado era un hada admirablemente bella para poder tener una casa tan linda.

 

Su vestido era de gasa especial para hadas, tejido con rayos luminosos y en su cabello tenía una estrella que rivalizaba con la luz de sus lindos ojos llenos de amor y de felicidad. Su rostro era hermosísimo y su sonrisa era muy dulce, era tan linda que al verla no se la podía olvidar. Sus pies y sus manos eran minúsculos y su voz recordaba la música de una campanita.

 

¡Cómo la adoraba Pedrito Espinas! Pedrito era un animalito semejante a la iguana, un hermoso muchacho muy parecido a su madre. Su cuerpo era redondito como un botón, con una pizquita de cabeza en un extremo y un pedacito de cola en el otro, tenía dos ojos brillantes que se preocupaba de tener muy abiertos para observar bien el maraviloso mundo. Desde el extremo de su cabeza, por la espalda hasta la cola y en sus costados tenía unas crestas espinudas que le daban mucha distinción y por eso le llamaban "Pedrito Espinas". Tenía cuatro piernas con unas patitas chiquititas. Cuando estaba estirado bajo un árbol, si no se tenía una vista muy aguda, se le confundía con una hoja caída, porque su color era exactamente igual al de una hoja marchita.

 

Todas las mañanas tan pronto como "Pedrito Espinas" se despertaba, preguntaba a su madre si podía ir a visitar al hada de los pensamientos, y la madre le decía: "Bueno, Pedrito; pero primero debes lavarte la cara, peinarte el cabello y tomar el desyuno, en seguida irás a ver a Rayito Dorado".

 

Rayito Dorado le relataba a menudo preciosas historias y todos los días tenía algo nuevo que contarle; una mañana la señora Espinas oyó al hada contarle a Pedrito Espinas el siguiente cuento:

 

Decía que había sido despertada una mañana muy temprano por el canto del sinsonte, que entonaba una canción tan bonita y alegre que ella alzó su cabeza, mojada de rocío y le mandó un mensaje de agradecimiento. Esto le gustó tanto al sinsonte que vino a posarse en el cerco, lo más cerquita posible y entonó otra preciosa canción.

 

Pronto, el suplementero vino con los diarios de la mañana, tenía tanto frío que llegaba a estar azul, Rayito Dorado se preguntaba qué podría hacer para darle calor, lo único que se le ocurrió fué enviarle un pensamiento amoroso. ¿Y saben ustedes? en cuanto sintió el pensamiento amoroso, se encontró tan feliz que comenzó a silbar. Un signo evidente de que estaba feliz. ¿No es cierto?

 

Poco después dos niños llegaron al jardín, uno era mujer y el otro varón y estaban a punto de pelear entre sí. El niño tenía el ceño fruncido y parecía muy enojado, al niña no tenía en ese instante una apariencia muy agradable. Llevaban un gatito y ambos querían tenerlo en sus brazos por lo que trataban de quitárselo mutuamente. El pobre gatito aullaba de dolor y de miedo. "¡Ave María!" -les dijo Rayito Dorado- "Eso no se hace nunca" y llamó al viento oeste para que les llevara un mensaje de amor. Eso lo hizo con mucho gusto el viento oeste y sopló haciendo llegar suavemente hacia sus caras la dulce fragancia del hada de los pensamientos. En seguida el niño dejó de tirar hacia sí al gatito, la niñita le sonrió al muchachito, el gatito empezó a ronronear suavemente y todos se sintieron felices.

 

Pedrito Espinas le dijo a Rayito Dorado que él quería ser una hada de los pensamientos para hacer también feliz a la gente. Ella le respondió que las pequeñas iguanas y las lagartijas podrían proporcionar la felicidad a los demás si solamente lo trataran. Entonces la pequeña iguanita Pedrito Espinas se dirigió a la casa a contárselo a su madre; pero antes de alejarse se acordó que tenía que agradecer a Rayito Dorado la agradable historia que le contó.

 

Tercer Domingo

 

CLASE DE FISIOLOGÍA ESOTÉRICA

 

Palabra-clave: ESTABILIDAD

 

         -¿Qué es lo que el lindo planeta Venus nos está diciendo?

         -"Niñitos, amaos los unos a los otros".

 

Hoy día vamos a estudiar aquella parte de nuestro cuerpo (esta casa de doce habitaciones que tenemos), que los Ángeles Estelares de Taurus están ayudándonos a construir y a usar. Yo desearía saber si ustedes pueden adivinar qué parte es ésta. ¿Se recuerdan de aquella maravillosa palabra (Verbo) que Dios pronunció para hacer un sonido tan delicadamente hermoso en Su Universo? Bien. ¿Qué parte de nuestro cuerpo usamos nosotros para emitir palabras y sonidos? Exactamente, nuestra garganta y esta es la parte del cuerpo que los Ángeles Estelares de Taurus nos están ayudando a construir y a usar.

 

Hoy vamos a estudiar lo que hay dentro de nuestra garganta que hace que los sonidos sean como son. Si miran un pitito, verán que es un tubo redondo y que cerca del extremo por el cual se sopla hay una pequeña ranura abierta: el aire al pasar a través de esta ranura da origen al sonido. Bien, nosotros también tenemos un tubo en nuestro interior que va desde la garganta hasta los pulmones y en la parte alta de nuestra garganta tenemos una pequeña ranura, que podemos mantener muy abierta para hacer un sonido grande y profundo o mantener casi cerrada para emitir un sonido pequeño o muy alto.

 

Un pitito puede solamente hacer pocos sonidos; pero nosotros podemos emitir muchísimos sonidos diferentes. Por lo tanto, debemos tener algo en nuestra garganta que el pitito no posee. Son dos pequeñas cuerdas blancas que están estiradas y que cruzan la ranura abierta, en la misma forma que las cuerdas de un violín. Nosotros hacemos los diferentes sonidos que queremos, enviando nuestra respiración hacia estas dos cuerdecitas, de diferentes maneras. Si queremos hablar muy despacito, enviamos solamente un poquito de aire hacia ellas y mantenemos la ranura casi cerrada y si queremos hacer un sonido estrepitoso, respiramos profundamente y echamos todo el aire contra ellas, mientras mantenemos lo más abierta posible la abertura.

 

Pero hay otra cosa que baja por nuestra garganta además del aire. ¿No es verdad? El alimento que ingerimos debe bajar por otro largo tubo para llegar al estómago. En la garganta tenemos una portezuela pequeñita, que sirve para que el aire que respiramos y el alimento que comemos, no se mezclen o se vayan por un camino equivocado. Esta portezuela se llama epíglotis. ¡Qué lindo nombre! ¿No es cierto? Y a veces cuando tratamos de comer y respirar al mismo tiempo, las celulitas de la epíglotis no cierran la portezuela con la suficiente rapidez y el alimento se va por el tubo que corresponde al aire, entonces nos atoramos y tosemos hasta que todas las partículas han sido devueltas y enviadas al lugar que les corresponde.

 

Yo quiero decirles algo muy especial acerca de esta pequeña cajita sonora que tienen en la garganta, quiero recordarles que deben prestar siempre atención a que solamente salgan de ella palabras buenas y verdaderas. Ya saben que la maravillosa Palabra (Verbo) que Dios emitió en los comienzos, está vibrando todavía en Su mundo y es una palabra que encierra la VERDAD.

 

Nosotros tenemos que aprender, también, a hablar únicamente palabras que encierren la verdad, si siempre tenemos cuidado de ésto, cuando digamos una cosa la gente la creerá de inmediato. Dirán: "Juanito (usar el nombre de alguno de los niños presentes) lo dice, yo sé que es verdad, porque él dice siempre la verdad". Pero si contamos mentiras, la gente no tendrá confianza en nosotros y cuando queramos decir la verdad y necesitemos que la gente nos crea, ellos dirán: ¿Será verdad lo que nos están contando? ¡No siempre dicen la verdad! Yo estoy seguro que no permitirán que les ocurra una cosa semejante. ¿No es cierto?

 

CLASE SOBRE LA BIBLIA

 

Palabra-clave: ESTABILIDAD

 

CRISTO JESÚS CALMA LA TORMENTA

 

Muchas de las ciudades en que Cristo predicó, estaban cerca del mar de Galilea. Un día que estaba muy cansado, había trabajado mucho tratando de enseñar a la gente todo lo que Él quería que supiera y por eso quería estar solo con sus Discípulos y les dijo: "Vámonos hacia el otro lado".

 

Mientras navegaban Él se quedó dormido y se levantó una gran tormenta en el mar, de tal manera que las olas caían dentro del bote. Sus Discípulos corrieron hacia Él para decirle: "Maestro, Maestro, vamos a perecer" entonces Él se despertó e increpó al viento y a a la furia de las aguas y le dijo al mar: "Apaciguáos". El viento cesó desde ese momento y se produjo una gran calma. Dirigiéndose a sus Discípulos les dijo: ¿Por qué tienen miedo? ¿Han perdido acaso la fe? y ellos, sumamente temerosos se preguntaban entre sí:

 

"¿Quién es éste, entonces, que el viento y el mar le obedecen?"

 

Queridos niños, en esta historia de cómo Cristo calmó la tempestad, hay una hermosísima lección. Como lo aprendimos el último Domingo, todas las historias de la Biblia tienen un significado oculto, veamos cual es el significado verdadero de ésta. Todos sabemos lo que es estar enojado.

¿No es verdad? Si ustedes estuvieran jugando con un niñito que vive cerca de su casa y él les hiciera algo que no les gustara, estarían tentados de montar en cólera y decir o hacer algo de lo cual después estarían muy arrepentidos. Esto se debe a que tenemos lo que la gente llama mal carácter.

 

Los sentimientos y deseos cuando son buenos, no tienen nada de particular, pero si son malos, originana el mal carácter. Cuando al levantarse ven que el Sol entra por la ventana y que el perrito les ladra para que salgan a pasear con él, tienen ustedes el sentimiento de ser muy felices y estarían dispuestos a cantar de júbilo, estos, naturalmente, son buenos sentimientos, pero si un niño que vive cerca de ustedes les dice algo malo, ustedes se sonrojan de rabia y lo retan: "Te odio, te oborrezco", este es también un sentimiento; pero un sentimiento horriblemente malo. La última clase de sentimientos es como una tormenta en el mar, barre con todo lo que hay en nosotros, así como las olas barren la cubierta del bote y antes que se den cuenta, harán una cosa de la cual estarán sumamente arrepentidos más tarde.

 

Todos nosotros tenemos estos sentimientos de vez en cuando, si ellos se están levantando en nuestro interior, pensemos en la forma en que Cristo calmó la tempestad y seremos capaces de calmar la tormenta que se está iniciando en nosotros. Cuando alguien nos diga algo que nos enoje, antes de decir una palabra, pensemos de inmediato en el amoroso Cristo, y entonces digámosnos a nosotros mismos "Apaciaguáos". Entonces los vientos y las tempestades de nuestros sentimientos nos obedecerán. Debemos ser como esas rocas enormes, a las que les tienen sin cuidado las tormentas que se agitan a su alrededor.

 

PREGUNTAS:

 

         1.- ¿Qué les ocurrió a Cristo-Jesús y a sus Discípulos cuando nave-

               gaban en el mar de Galilea?

         2.- ¿Qué le dijo Cristo a la tempestad?

         3.- ¿Tiene esta historia un significado oculto?

         4.- ¿Debemos tener deseos y sentimientos?

         5.- ¿Cuál es la diferencia entre un sentimiento bueno y uno malo?

         6.- ¿Tenemos de vez en cuando tempestades interiores en nuestra

               mente?

         7.- ¿Qué debemos hacer cuando vengan estas tempestades?

 

MÁXIMA DE ORO: "Quién es éste, entonces, que el viento y el mar le obedecen?"

 

CUENTO PARA LOS NIÑOS

 

Palabra-clave: ESTABILIDAD

 

EL TÓNICO DEL SALTAMONTES

 

Un día un lindo "Coquito de San Antón" estaba parado en un botón de rosas que crecía en un jardín. Era un jardín que tenía muchos árboles hermosos, lindas flores y muelle pasto. El "Coquito de San Antón" estaba muy elegante con su capa roja y mientras tomaba su apetitoso desayuno, se dió cuenta que un enorme saltamontes estaba cerca de él.

 

"Buenos días, señor saltamontes", le dijo con alegría, y se percató que el saltamontes no estaba saltando y volando por el aire, como lo hacía corrientemente. Algo debe haberle sucedido. ¿Qué será? Porque venía muy lentamente, cojeando con una muleta, tenía la cabeza atada con un pedazo de franela roja y parecía terriblemente pálido. El "Coquito de San Antón" se dió cuenta entonces que algo muy grave había ocurrido.

 

"¿Qué tiene señor saltamontes?" le dijo el "Coquito de San Antón", con mucha ansiedad. ¿Se siente enfermo? El saltamontes lo miró y de sus ojos cayeron gruesas lágrimas, mientras le contaba que se le había olvidado ponerse el gorro de dormir, cuando se fué a acostar la noche anterior y que había cogido un terrible resfriado, cuando la neblina llegó desde la costa. Y ahora tenía un gran dolor de cabeza y debía estornudar a cada instante, por lo que se sentía sumamente mal.

 

"¿Por qué usa entonces, muleta?", preguntó el "Coquito de San Antón",

"¿Te has quebrado el saltador?". El Coquito se refería a la pata, por cierto; pero consideraba muy poco cortés decirle "pata" y se expresaba así porque había asistido a la Escuela que el señor y la señora Abeja tenían en la viña, donde todos los "Coquitos de San Antón", las hormigas, las abejitas y mucha otra gente menuda aprendían, buenos modales.

 

"¡Tengo reumatismo!" catarreó el saltamontes, "¡esta es una cosa bastante seria!". Y así era efectivamente, porque una pata para un saltamontes es una cosa sumamente necesaria e importante, lo que le ocasionaba una pena enormemente grande. Por eso "Coquito" no se admiró que el saltamontes se quejara y se sintiera tan mal. Lo que le hizo perder el apetito.

 

"¡Estoy muy triste por lo que le ocurre!", le dijo "Coquito". "Yo creo que si usted tomara un poquito de ESTABILIDAD se sanaría muy pronto". Pero el saltamontes no sabía que es lo que eso de "Estabilidad" significaba y no tenía la menor seguridad de que tuviera buen gusto, por eso se sentó y se puso a llorar.

 

El "Coquito de San Antón" se puso mucho más triste aún, tomó su capa roja y lo cubrió con ella para que estuviera calentito, pidió que tuviera ánimo y voló hacia la casa del doctor ACTIVO AVEJA. El doctor se estaba tomando su desayuno de miel; pero tan pronto como se impuso de  los apuros del saltamontes, se colocó el sombrero, tomó su maletita negra y se fué de inmediato a verlo.

 

Encontró al saltamontes apoyado contra un árbol de rosas. "¡Saque la lengua!" le dijo el doctor Activo Abeja. El saltamontes abrió un poquito la boca y le mostró la punta de la lengua. "¡Abra la boca!" le dijo el doctor; "y saque la lengua lo más que pueda". El saltamontes lo hizo así y ¡Ave María!; ¡Qué lengua más enorme tenía el saltamontes! ¡Hehem! dijo el doctor Activo Abeja. "Lo que usted necesita es una gran dosis de Estabilidad"

 

"Eso es lo que me dijo el "Coquito de San Antón", se quejó el saltamontes. "¿Tiene muy mal sabor?".

"Y ahora veamos su pata", dijo el doctor Activo Abeja, no prestándole atención a la pregunta del saltamontes y cogiéndole la pata para examinarla.

 

El doctor opinaba que a las patas se las debe llamar patas y no de otra manera.

 

¡Ayayaycito! gritó el saltamontes. ¡Me duele mucho! "Tenga un poquito de "Estabilidad", dijo el doctor, "y se curará muy pronto".

 

"¿Y dónde puedo conseguirla?", preguntó el saltamontes, desfalleciendo.

 

¡Voy a darle una receta! replicó el doctor Activo Abeja, y abriendo su maletita, sacó papel, escribió algo con un lápiz y se lo dió al saltamontes.

 

El doctor le dijo después, que debía ir con el Coquito a la Escuela para niños que había en la viña y entregar el papel al señor o a la señora Abeja.

 

Después se fué a su casa a teminar de servirse el desayuno de miel.

 

"¡Venga, yo le voy a mostrar el camino!", le dijo el Coquieto y ayudó al saltamontes a levantarse. Cuando llegaron a la Escuela para niños y le entregaron a la señora Abeja la receta del doctor, ella la leó y se la pasó al señor Abeja, el cual lo miró con severidad.

 

"¡Nunca es tarde para enmendar las cosas!" dijo, e introdujo al saltamontes a una sala de clases, en la que había muchos otros pequeños bichitos, hormigas e insectos nuevecitos, para que aprendiera una lección que tenía estas palabras: "CADA DÍA, Y EN UN LUGAR O EN OTRO, DEBEMOS AMARNOS LOS UNOS A LOS OTROS".

 

¡Ave María! ¡Qué enorme se veía el saltamontes al lado de sus compañeros! Pero él no había aprendido la lección cuando era un saltamontes chiquitito y por eso tenía que aprenderla ahora. Y ¿Saben ustedes?, este fué el tónico con que se mejoró, es decir, aprendiendo a amar a los demás, se curó de sus enfermedades. Eso es lo que el Coquito de San Antón y el doctor Activo Abeja, querían decir cuando le administraron lo que necesitaba: ESTABILIDAD, porque cuando se ama a los demás, se puede contar con que se procederá siempre bien y esta es la Estabilidad.

 

Cuando el saltamontes aprendió a amar a todos los demás, vivió sano, feliz, se hizo muy sabio y se curó para siempre de su reumatismo, arrojó sus muletas y pudo saltar muchísimo más lejos que antes, tan alto que ustedes lo perderían de vista.

 

Lo mejor de esto es que cualquira que aprenda a amar a los demás, puede mejorarse si está enfermo y llegar a tener una espléndida salud, ser feliz y ser sabio.

 

Domingo de Servicio

 

El último Domingo de cada mes solar, se celebra el "Domingo de Servicio". En esta oportunidad se usa una rosa blanca en el centro del Emblema, además de las siete rosas rojas.

 

Para los detalles sobre el programa a desarrollarse en este Domingo, consultar la página 7 de este libro. (Capítulo Instrucciones Generales).

 

ADVERTENCIA AL PROFESOR.

 

Estas lecciones para el mes de Taurus, pueden usarse todos los años. Si en algún año el mes resulta con cinco Domingos, el cuarto debe destinarse a una de las propiedades del Signo Géminis, como  VERSATILIDAD O LABOR MANUAL, por ejemplo. el profesor debe preparar las clases para este cuarto Domingo ciñéndose a la pauta establecida en las páginas anteriores. El quinto Domingo del mes será entonces el "Domingo de Servicio", en vez del cuarto, porque el "Domingo de Servicio" debe incluir siempre una recapitualción de todo lo aprendido en el mes y se pondrá, por lo tanto siempre al final.

        

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